Debatiendo sobre música en RNE
Normalmente, cuando tengo la oportunidad de ver/oir/leer un debate sobre los derechos de autor en los que participan satélites de sociedades de gestión de autor, trato de prestarle la mínima atención porque lo normal es que ese debate acabe en un circo en el que los “satélites” acaban usando una pobre demagogia (usando la técnica Goebbels) en la que nos queman las orejas a base de llamarnos piratas y delincuentes y en el que, como es el caso del que voy a hablar, devaluan el valor de los jueces y, por defecto, el de la justicia española, cuando dicen que la descarga privada es ilegal. Y si ademas sacan ejemplos absurdos como el robo de propiedad (jamones y chorizos, nada mas…), apaga y vamonos.
En este caso, el debate que he encontrado a partir de la página de Enrique Dans, me ha parecido que debia mencionarlo como ejemplo perfecto (y breve) de la diferencia de posturas entre los que apoyamos el intercambio de archivos (100% legal) y los que ven banderas negras con grandes calaveras, por todas partes.
He de decir que nunca he sido fan de Dans. De hecho, alguna que otra vez le he criticado duramente por sus comentarios algo desafortundados. Pero su argumentación en el debate, me ha parecido realmente correcta. Los negocios evolucionan y unos sobreviven y otros no. No podemos mantener los negocios estáticos eternamente, sino que estos han de evolucionar con el mercado o morir. De la misma manera que los productores de hielo en barra vieron su negocio morir por la aparición de las neveras caseras.
Y ahi reside el problema de la música en nuestro pais. Olvidémonos de cualquier otra expresión artística. En nuestro pais solo reciben el apelativo de arte la música y el cine (tan malo que ni siquiera lo queremos gratis). Tras tanto tiempo monopolizando un sector y obteniendo unas ganancias realmente impresionantes, el formato del mercado musical mundial, no se esta adaptando a la realidad social y tecnológica actual. La consecuencia directa es la pérdida de beneficios y, por supuesto, el consiguiente cabreo que acompaña a la reducción de ganancias. No de los artístas (que tambien), sino a los distribuidores que, cual crio recien destetado, patalea, chilla y llora por volver a engancharse a la teta que tan ricamente le alimentó.
Así, para proteger un negocio tan desfasado como el circo Romano, las sociedades de gestión son capaces, literalmente, de cualquier acto para mantener su “medio de vida”. De insultar a los potenciales clientes, de denigrar la figura de los jueces que sostienen (ley en mano) que la descarga sin ánimo de lucro es legal y de, por que no, de tratar de modificar unas leyes para su uso y disfrute particular. Y no importa que los ciudadanos, el parlamento y la propia Union Europea esten en contra. Tu mantente firme y algo rascaras.
No es mi intención el extenderme otra vez más sobre lo que opino de estas sociedades, sus satélites, sus metodos y demas.
La ley esta de nuestra parte y al final, sera la sociedad la que hara prevalecer los derechos de los ciudadanos por delante de los de una sociedad privada.
Saludos a todos.