Benedicto XVI: "La inquisición fue un progreso…"

29 abril 2010 por Mario, No hay comentarios

La Inquisición fue un progreso porque desde entonces nadie podía ser condenado sin una investigación. En aquella época, en definitiva, tenían presente el concepto de justicia“.

Mira que lo digo veces. No hay nada, ni nadie, procedente de la religión (esta, la otra y la de más alla) que me pueda sorprender. Bien por unas declaraciones que relacionen pederastia con homosexualidad, bien porque laven el cerebro de sus fieles, haciendoles creer que llevar el conjunto primavera/verano del buen suicida (bien cargado con los monísimos complementos imprescindibles de explosivo) les granjearan un paraiso con un buen surtidito de vírgenes a su disposición.

Pero, ay tonto de mi, que, nuevamente, me equivoco y me encuentro con unas declaraciones de nuestro bienamado Papa Benedicto XVI, en las que alaba las virtudes de la Inquisición.

Supongo que todos conoceis las aventuras y desventuras de las diferentes instituciones dedicadas a erradicar la herejia en el seno de la Iglesia Católica. El que más y el que menos, conoce a ese fatuo y aborrecible personajillo llamado Torquemada, que amén de llevarse por delante a cuantos pobres infelices que se le antojo (unos en la hoguera, otros por torturas o directamente por las miserables condiciones de las cárceles de la Inquisición), fue el gran artífice del Edicto de Granada, que ordenó la proscripción de todos los judios de España para el 2 de agosto de 1492. Un buenazo, vamos.

Pero si por algo es conocida la Inquisición, más alla de su “teórica” labor de preservar la fe, es por los métodos usados para ello. Basicamente, la tortura. Torturas que podian dividirse en cuatro grupos: torturas para el castigo ejemplarizante y la humillación pública, objetos vinculados al castigo físico y tortura de los reos, instrumentos que tenían como objetivo final la ejecución y aparatos creados para torturar específicamente a las mujeres.

Lo normal, si el preso resistia esta tortura, se le sometia a un juicio en el que se tomaba como prueba irrefutable en su contra, las declaraciones que podia hacer mientras era sometido a “la dama de hierro” o “la cuna de judas”( una pirámide de madera o hierro, sobre la cual se alzaba a la víctima, y una vez arriba, se la dejaba caer sobre ella, desgarrando el ano, o la vagina). Vamos, todo un alarde de justicia y trato humanitario.

Y todo, para mantener al pueblo asustado, muerto de miedo para que no se salieran del corral en el que la Iglesia quería encerrarlos.

A pesar de eso, nuestro bienamado Papa, no duda en calificar a la Inquisición de progresista y de justa. Entiendo que lo que hoy en día se llama Inquisición, no tiene nada que ver con la sanguinaria institución que aterrorizo el mundo. Pero sigue siendo un hecho que la Inquisición, más alla de pantomimas y de argumentos en defensa de la fe, fue el brazo ejecutor de la Iglesia. Esa misma Iglesia que predicaba por el amor, la paz y el respeto a tus semejantes. Pero que te asaba vuelta y vuelta, a la mínima señal de pensamiento propio que pudieras tener.

Entiendo que el Papa, siguiendo la habitual práctica de la Iglesia de autoexculparse de todos sus crímenes, sea incapaz de reconocer que se equivoca. Pero de ahí a alabar la Inquisición, hay un trecho. Posiblemente, este tipo de declaraciones nos digan más sobre la personalidad, la moral y el pensamiento de este sujeto, que todos los gestos de cara a la galeria que puedan hacer…lamentable. Tal vez podriamos meter al Papa en una dama de hierro, a ver que pensaba sobre la justicia de la Inquisición.

Saludos a todos.

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