Starcraft II
Normalmente, cuando me lanzo a hablar sobre un nuevo título del mundillo de los videojuegos, me suelo enfrentar o bien a un título nuevo, del que nadie ha oido hablar más alla de lo publicado en la red y del que solo tenemos imágenes, videos y palabras de lo increible y novedoso que será (habitualmente son los miembros de la empresa desarrolladora los mismos que lanzan estas “profecias”) o continuaciones de videojuegos que, por un motivo u otro, me siento reticente a lanzar las campanas al vuelo antes de describir las bondades de la continuación de la saga. Ni más ni menos porque, siguiendo el castellano dicho, segundas partes nunca fueron buenas.
Y ahora, despues de tanto tiempo sin poder permitirme el lujo de expresar mis pensamientos en estas líneas, me encuentro con la continuación del mejor juego de estrategia de la historia de los videojuegos (edición coleccionista, of course). El Starcraft II ha llegado. Y lo hace para quedarse.
Muchos son los amigos que me han pedido una valoración de este nuevo lanzamiento de Blizzard. Pero antes de lanzarme a soltar peroratas algo pelotas sobre el juego, he querido sacarle todo el jugo. Y es que 12 años, son muchos años de espera para poder enfrentar de nuevo a Terran, Protoss y Zerg. El Starcraft causa adicción.
Tras una instalación más amena de lo habitual (larga, pero con una voz en off que nos relata la historia de lo que esta pasando en el universo…), me encuentro con un pequeño detalle que, a priori, no me gusta. Según terminamos la instalación y nos disponemos como locos a jugar, nos encontramos con que tenemos que enlazar nuestro recien instalado juego, con nuestra cuenta de battle.net. Como fiel fanático de los títulos que Blizzard saca con cuentagotas al mercado, por supuesto poseo una cuenta de battle.net en la que mis personajes de World Of Warcraft, descansan comodamente.
Pero si no fuera así, debería hacerme una cuentecita para poder disfrutar del SC2. Una medida de seguridad más, que unicamente afecta a los que hemos adquirido el juego de manera legal y que, por supuesto, queremos disfrutarlo online. Por mucho que los coreanos nos humillen en no más de 3 minutos…
Afortundamente, tras crear la cuenta, el juego nos permite disfrutarlo sin necesidad de conexión. Una medida más que necesaria. Uno nunca sabe donde va a acabar con su portatil y dificilmente vamos a tener conexión dentro de un orreo…
Ya hemos superado la instalación, el tormento de la creación de la cuenta y ya tenemos delante el menú del juego. Los que recuerden el menú original, que se vayan haciendo un formateo parcial. Este nuevo menú no tiene nada que ver. Más llamativo, más accesible y mucho mas colorista que aquel triste y simplón menú que nos encontrabamos en el juego original. Teniendo en cuenta que hace 12 años todos, TODOS, alucinabamos en colores con el menú y los videos que acompañaban al juego, no deberiamos ser tan duros. Pero asi es un friki. Que estamos en 2010!
Como nota curiosa, Blizzard ha dotado al SC2 del anecdotico sistema de logros con el que ya doto al WoW. Que si cumplimos la misión tal, logro que te crio. Que hemos matado tantos enemigos X en tanto tiempo, logro para la saca. No es esencial para el juego, pero estos logros aparecen en nuestro perfil de battle.net y nos hara sacar pecho al menos durante 5 minutos. El tiempo que tardamos en descubrir que ese logro que tanto sudor nos costo sacar, es una menudencia que todo el mundo tiene. Y lo que es peor, aquel que pensamos que era literalemente imposible, el jugador Pimpollez lo tiene. Dos veces…maldito friki.
A la hora de ponernos a jugar, nos encontramos con el Starcraft. Si, ya se que estamos jugando al SC2. Pero es que la esencia, el ritmo de juego y la emoción que nos transmite el SC2, es exactamente igual que el que obteniamos jugando al título original. Y, ¿esto es bueno?
Pues, si. Y muy bueno.
Cierto es que esperar 12 años para jugar al mismo juego, es ligeramente frustrante. Pero que sea el mismo juego, es solo una apreciación superficial. En el mundo de la informática, hay una máxima que es ley. Si funciona, no lo toques! Y eso exactamente ha hecho Blizzard. Pero solo superficialmente. A las nuevas unidades que aportan nuevas formas de jugar, nos encontramos con que las unidades de siempre han sufrido modificaciones. Pero no para limitarlas, sino para añadir esas funcionalidades que todos queriamos en ellas. Cierto es que al principio se echan de menos algunas unidades del juego original que no aparecen ni por asomo. Pero, siendo sincero, tampoco es que las usaramos demasiado…
Aún así, seguimos teniendo hidraliscos, marines y zelotes. Todo lo que venga a engrandecer un título ya de por si mayúsculo, bienvenido sea. De esta manera, por ejemplo, la habilidad de los segadores de saltar a diferentes niveles o sin saltar, pero pasando por encima de los muros como hacen los colosos, le dan una nueva dimensión a las posibilidades tácticas. ¿De qué sirve defender la entrada de tu zona de recolección, si hay unidades terrestres que acceden por donde quieren?
Lo dicho, Starcraft puro, pero con la superficie más brillante. Y no solo es que la mecánica del juego siga exactamente igual de vibrante con las nuevas unidades. Es que es un juego nuevo, manteniendo el espíritu del SC original. Y eso es algo más dificil de lo que parece. ¿Como hacer que tu tortilla de patata siga siendo tortilla de patata pero con otros ingredientes?
Así que tenemos un nuevo lavado de cara, nuevas unidades y un juego que presenta su cara más adictiva, manteniendo su esencia pero evolucionando en todos sus aspectos. Y el gráfico no se ha quedado atras. La mas sencilla de las tareas en cualquiera de las 3 razas, es todo un espectaculo. Desde la creación de edificios terran, la teletransportación protoss o la gestación zerg. Todo animado, nuevo y bonito. La guinda del pastel, la nata del cafe o las patatas del filete. Los gráficos del nuevo SC2 estan a la altura que todos esperabamos. Animaciones fluidas, modelos bonitos y bien diseñados, explosiones realistas y detalles que no hacen más que seguir engrandeciendo un juego enorme.
¿Se nota que me ha encantado?
Es lo que tiene.
Cierto es que Blizzard se entretiene bastante en sus nuevos lanzamientos. Nos las hace pasar canutas y mordernos las uñas mientras inundamos los foros de elucubraciones sobre lo que tendra cada nuevo título. Pero cuando por fin lo tenemos en nuetras manos, nos olvidamos de los 12 años de espera y hasta de comer…Así que mientras esperamos a que se dignen a lanzar la siguiente expansión del WoW y el Diablo 3 (otro que tiene tela…), nos deleitaremos conquistando la galaxia a golpe de ratón.
Larga vida al Starcraft2!
