In Time

1 diciembre 2011 por admin, No hay comentarios

Para los amantes de la ciencia ficción en general y el cine en particular, la aparición de una nueva cinta que aborda esa temática y que, además, tiene un guión con tanto potencial, nos lleva a ilusionarnos con una tarde de palomitas y refresco gigante. Lamentablemente, el resultado no es siempre el esperado.

En este caso, la cinta que nos ocupa es In Time, escrita y dirigida por Andrew Niccol que, para el que no le suene este nombre, es autor de obras tan apetecibles como Gattaca o El show de Truman (película que por cierto, nos muestra la mejor faceta interpretativa de un actor “on rails” como Jim Carrey).

La historia de la cinta nos situa en una tierra alternativa en la que el descubrimiento de la inmortalidad, ha cambiado completamente la sociedad. El dinero ha dejado de tener valor y como moneda única y vital, se usa el tiempo que, como inmortales, en principio debería sobrarles. Y digo en principio porque excepto a las clases más pudientes, al resto de los “inmortales” no les sobra precisamente. Todos y cada uno de los humanos que pueblan el planeta, tienen un contador incorporado en su antebrazo izquierdo, que indica con cristalina y demoledora claridad, el tiempo que les queda de vida. Al llegar el contador a cero, mueres. Simple y directamente. Sin posiblidad de apelación, sin segundas oportunidades, sin misericordia. Y ahí radica el problema. El contador disminuye cada vez que has de pagar algo. El autobus, un café o el pago del alquiler, se realiza restando tiempo de tu contador, tiempo de tu vida, lo que te acerca, si no consigues más, a tu muerte.

Hasta aquí, como sucede con otras películas de comienzos geniales, llegan las bondades de esta cinta.

Una vez que superamos esta cruel frontera, nos encontramos con la triste realidad que suele separar las buenas películas, de los productos dirigidos a un público tan amplio, que acaban por desvanecerse en la incongruencía y en los topicazos más lesivos para nuestro buen gusto.

Por ejemplo, la elección de los actores, deja bastante que desear. Como gancho adolescente, el protagonista no es otro que Justin Timberlake (para el que no sepa quien es, seguro que le suena lo ocurrido en la super bowl del 2004, cuando el amigo Timberlake, “accidentalmente” le arranco medio sosten a la Jackson, dejando al descubierto un seno delante de la recatada sociedad americana…) que obviando su profesionalidad en el campo de la música, adolece completamente de las virtudes mínimas que una actor tiene que tener (dejemos de lado a Roger More, gracias).

Pero como el cine necesita comer y las adolescentes necesitan ver a sus chulazos en pantalla, hemos de soportar esta pequeña inclusión abrasiva para nuestras retinas.

Lo curioso es que, al ver quien va a interpretar al protagonista, no seamos capaces de, mediante el más simple de los razonamientos lógicos, llegar a la conclusión de que In Time, en lugar de ser la prometedora película de ciencia ficción que su argumento nos promete, va a ser la enésima película de topicazos.

A saber y resumiendo mucho: chico guapo pero inconformista con el sistema, conoce de rebote y gracias a sus estratagemas para vencer la injusticia, a una guapa (pero guapa de verdad, interpretada por Amanda Seyfried) tontorrona y aburrida mega pija, de la que, aunque disimulen al menos 5 segundos completos, se acabara enamorando y, por supuestisimo, se convertirá en su complice para derribar el sistema…a todo esto, añade un par de escenas de tiros, persecuciones que demuestran que el cine no conoce que es eso del acido láctico, una escena torridilla y voila, ya tenemos este batiburrillo llamado In Time.

Despues de esta crítica, amado lector, tienes dos opciones:

-a: pensar que el crítico no tiene ni idea (que puede ser), comprarte religiosamente tu entrada y digerir la cinta. Oye, lo mismo disfrutas.

-b: evitar esta cinta excepto si te sobra el tiempo y el almax. Y aún así, yo me lo pensaría…

Saludos a todos.

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