El dinosaurio ha muerto
He de reconocer que los tópicos, por más que se acaben cumpliendo, no acaban de gustarme. Pero, caramba, se suelen cumplir.
Uno de ellos, es el referido a la muerte. Y mira que hay tópicos y tópicos. Enrique San Francisco, en uno de sus monólogos, llevaba al extremo los tópicos que rodean al óbito. Uno de esos tópicos, es la humareda que se forma con los miles de cigarros que se fuman durante un velatorio. Tantos que San Francisco opinaba que los féretros deberían llevar luces anti-niebla en lugar de velas.
Luego están los pésames y las frases que se suelen decir en estos casos. “No somos nadie”, “ahora esta descansando”, …pero mis favoritas son ineludiblemente, aquellas que ensalzan las virtudes, las tuviera o no, del fallecido. De hecho, no hay nada como morir para que todo el mundo te quiera y/o aprecie.
Por poner un ejemplo reciente, tan reciente que seguro que el fallecido aún no esta tieso a excepción del brazo que levantaba para cantar el cara al sol, ahí tenemos a Manuel Fraga. Para aquellos que han sufrido la eso, además del enlace, les comentaré que Fraga fue uno de los políticos más longevos de nuestro país. Desde sus tiempos en los que España era una y el se calentaba al sol del Caudillo como ministro, hasta ya la democracia en la que esquivaba galletitas de chapapote desde su trono de la Xunta Galega. Así que, niños y niñas, podéis imaginaros la de cositas que hizo este individuo que solo 6 meses antes, todavía seguía en activo pese a sus 89 años. Como no podía ser de otra manera, una vez muerto, ahora solo surgen alabanzas hacía “Don Manuel 1º, Rey de las Galicias”. Puedo entender que medios tan “centristas” como el ABC, se deshagan en alabanzas hacía el que fue figura política del caudillo y por supuesto, es perfectamente normal que el que fue su delfin, el amigos bigotes Aznar, le dedique unas preciosas palabras que, de hecho, le definió como “un hombre bueno que trabajó como pocos y cuando más difícil era”, y aseguró que “en tiempos de tanta pequeñez es importante que siempre tengamos en la memoria a los grandes, porque ellos nos ayudan a cumplir nuestras obligaciones mejor y con admiración”. No se si por pequeñez se refiere al tamaño de su moral o a que exactamente…
Pero lo que realmente hace que mi sentido de la lógica chirrie, es que el PSOE, un pártido supuestamente de izquierdas, le brinde también piropos y besitos póstumes. De esta manera, nuestro ex presidente, Rodriguez Zapatero alabó la figura de Fraga por su “importante contribución en la consolidación de la democracia española”…toma ya… Casi me parece más acertado Rubalcaba cuando afirmó que “supo entender la necesidad de cambiar e integrarse en el sistema democrático”. Vamos que el chollo de la dictadura se acababa y o se subía al carro de la democracia o ya le podían dar por donde amargan los pepinos. De hecho, no me cabe duda que colaborar en la creación de constitución, un texto en el que se nos reconocían derechos que su anterior régimen y el mismo nos quitaban, le tuvo que escocer seriamente. Pero cuando a ti lo que te gusta es mandar, te aferras a lo que sea…Antes muerta que sencilla.
He de reconocer que, con muertes así, se ve perfectamente de que pie cojea cada uno.
A nadie se le ocurre imaginar siquiera que paises como Alemania, dediquen unas palabras de agradecimiento o de alabanza, a ministros del tercer Reich, por mucho que algún ciudadano les recuerden con cariño. Yo entiendo que la memoria es algo volatil y que una mentira, repetida mil veces, suele convertirse en realidad. Pero por mucho que el PP quiera cubrir de oro los restos de este señor, la realidad es la que es y no hay capa de dulce que oculte todo lo que él y no otro, hizo en contra de la democracia y todos aquellos que luchaban por los derechos de la sociedad. De su boca o bocaza, salieron perlas que ilustran a la perfección lo que este “garante de la democracia”, pensaba sobre Franco (“Un gran hombre, el mayor y más representativo de los españoles del siglo XX”, “Fue uno de los mayores gobernantes que hemos tenido en nuestra historia”). Es casí normal que la alcaldesa de Madrid, Ana Bonaparte, en su epoca de concejala de medio ambiente, dijera cosas como “El Planeta está al servicio del hombre, no el hombre al servicio del planeta”. Ay, criaturas.
Y por si a alguien le da pereza leerse todo este tocho que he escrito para expresar mi opinión, aquí os dejo la opinión de un oyente de Radio Nacional sobre Fraga…
Que corta es la memoria en este país…
Saludos a todos.
